Primera línea: arena y sal en las guías
En los apartamentos frente a la playa, la arena que levanta el viento llega hasta las terrazas de los pisos altos y se mete en las guías de las persianas. Mezclada con la humedad marina se apelmaza y hace de freno: la persiana sube a trompicones y la cinta se desgasta antes de tiempo.
Lo primero que hacemos es limpiar el carril de arriba abajo y comprobar que las lamas no han quedado marcadas. Si alguna se ha deformado de tanto rozar, la sustituimos; si el eje o los rodamientos acusan el esfuerzo, los revisamos antes de recoger la herramienta.
Apartamentos de vacaciones y alquileres
Muchos pisos de Arenales se ocupan sobre todo en verano o se alquilan por semanas. Con tantos usuarios distintos, las persianas reciben tirones y maniobras bruscas, y es normal que al final de la temporada alguna cinta esté deshilachada o algún recogedor haya perdido fuerza.
Si gestiona uno de esos apartamentos, podemos revisar las persianas entre un alquiler y el siguiente y contarle qué se ha cambiado en cada una. Así evita que el próximo inquilino se encuentre una persiana atascada nada más llegar, y usted una llamada de queja en plenas vacaciones.
Sol de mediodía y lamas que envejecen
Las fachadas orientadas al mar reciben muchas horas de sol, y el PVC de sus persianas lo acusa: pierden color, se abomban y terminan rajándose. En un apartamento de playa, además, la persiana se baja a menudo al mediodía para proteger el salón del calor, así que trabaja más que en una vivienda del interior.
Si el paño está muy castigado, le planteamos pasar a aluminio con aislante, que resiste mejor el sol y mantienen el piso más fresco. Antes comprobamos que caben en el cajón y que el eje soporta su peso.
Preguntas sobre persianas en Arenales del Sol
¿Arenales del Sol pertenece a Santa Pola?
No: es una zona del término municipal de Elche. Queda a unos ocho kilómetros de nuestra dirección, siguiendo la costa en dirección a Alicante, y vamos por allí a menudo.
¿Pueden revisar las persianas entre dos alquileres?
Sí. Díganos las fechas y cuántas persianas tiene el apartamento, y buscamos juntos un hueco entre la salida de unos inquilinos y la llegada de los siguientes. Si hay persianas motorizadas, comprobamos también los mandos y las paradas.
La persiana de la terraza no baja y me voy de vacaciones, ¿qué hago?
No la fuerce ni tire de la cinta. Llámenos aunque sea tarde: liberamos la persiana, la dejamos cerrando y, si falta alguna pieza, la dejamos bajada y segura hasta volver.
¿Sirven las persianas motorizadas en un apartamento de playa?
Sí, y resultan muy prácticas: con un mando se bajan todas antes de ir a la playa y se suben al volver. El motor va dentro del eje, resguardado en el cajón, y al no haber cinta desaparece la pieza que más sufre con el trasiego de inquilinos.



